Home > About Ford > Noticias > 2019 > Movilidad sostenible para dejar huellas verdes en el camino
Movilidad sostenible para dejar huellas verdes en el camino
28/09/19
  • Lograr una movilidad sostenible es vital para tener ciudades con mejor calidad del aire.
  • Los sistemas de transporte de las grandes ciudades requieren hoy en día ser sostenibles ambientalmente.
  • Lograr una movilidad sostenible es vital para tener ciudades con mejor calidad del aire.
  • Los sistemas de transporte de las grandes ciudades requieren hoy en día ser sostenibles ambientalmente.
Con una movilidad sostenible es posible reducir la contaminación en las grandes ciudades.

La movilidad sostenible implica tener calidad, seguridad y sostenibilidad en todos los transportes propios de la ciudad.

Ciertamente tiene solo 5 millones de habitantes, sin embargo, Noruega se ha convertido en un referente mundial de movilidad sostenible.

Desde 2017 la mitad de los autos nuevos que se incorporan al parque automotor de dicho país son eléctricos o híbridos. De hecho, tienen la meta de que, para el 2025, no se venda un automóvil más con motores basados únicamente en combustibles fósiles.

El ejemplo anterior es una parte de lo que es la también llamada movilidad sustentable. Dicho concepto se refiere al conjunto de acciones orientadas a que los ciudadanos se desplacen de forma sostenible. En ese sentido, cobra especial relevancia el impulso de un sistema de transporte público de calidad, la construcción vertical para evitar que las ciudades sean largas y el aumento de la electromovilidad.

Se debe perder de vista que los combustibles fósiles como gasolina, nafta y diésel no son inofensivos. Tienen bastante responsabilidad en la emisión de gases de carbono al planeta y su consecuencia con los problemas climáticos.

Noruega logró su avance a partir de varios esfuerzos gubernamentales. Desde la década de los 90 ofrece beneficios tributarios a quienes compren vehículos eléctricos o híbridos; también destina carriles exclusivos e instaló el derecho a estacionar gratuitamente (Dinero, 2017)

 

Movilidad sostenible y electromovilidad 

La electromovilidad es uno los ejes de la movilidad sostenible. Abarca a vehículos, autobuses, motocicletas, scooters y bicicletas impulsadas parcial o totalmente por sistemas eléctricos.

En ese sentido, existen dos tipos de automotores:

 

Autos eléctricos: 

Se impulsa por la acción de uno o más motores eléctricos. Su autonomía depende de una batería que se recarga a través de enchufes; no requieren mucho mantenimiento y, como no queman combustible, no emiten gases de carbono.

 

Autos híbridos:

Se mueven por la combinación entre un motor térmico a gasolina o diésel y otro eléctrico; la batería de este último se recarga con la energía recuperada de las aceleraciones y frenadas del motor térmico.

La mayor parte del trabajo la hace la gasolina, sin embargo, la electricidad se encarga de arrancar el sistema y mantenerlo cuando no se circula a altas velocidades. Al exigirle menos esfuerzo al motor de combustión se ahorra gasolina y se contamina menos.

Este tipo de vehículos pueden o no conectarse a un enchufe.

Como siempre que algo nuevo se inserta en la sociedad, hay mitos en torno a la seguridad de los vehículos eléctricos e híbridos. Suele diseminarse el temor de que las baterías son riesgosas, sin embargo, su funcionamiento sigue estrictos protocolos de aislamiento y seguridad.

Es el equivalente a pensar que viajar en el asiento trasero de un auto convencional es un riesgo latente ya que el usuario va sentado sobre un depósito que constantemente hace combustión.

Ciertamente tiene solo 5 millones de habitantes, sin embargo, Noruega se ha convertido en un referente mundial de movilidad sostenible.

Desde 2017 la mitad de los autos nuevos que se incorporan al parque automotor de dicho país son eléctricos o híbridos. De hecho, tienen la meta de que, para el 2025, no se venda un automóvil más con motores basados únicamente en combustibles fósiles.

El ejemplo anterior es una parte de lo que es la también llamada movilidad sustentable. Dicho concepto se refiere al conjunto de acciones orientadas a que los ciudadanos se desplacen de forma sostenible. En ese sentido, cobra especial relevancia el impulso de un sistema de transporte público de calidad, la construcción vertical para evitar que las ciudades sean largas y el aumento de la electromovilidad.

Se debe perder de vista que los combustibles fósiles como gasolina, nafta y diésel no son inofensivos. Tienen bastante responsabilidad en la emisión de gases de carbono al planeta y su consecuencia con los problemas climáticos.

Noruega logró su avance a partir de varios esfuerzos gubernamentales. Desde la década de los 90 ofrece beneficios tributarios a quienes compren vehículos eléctricos o híbridos; también destina carriles exclusivos e instaló el derecho a estacionar gratuitamente (Dinero, 2017)

 

Movilidad sostenible y electromovilidad 

La electromovilidad es uno los ejes de la movilidad sostenible. Abarca a vehículos, autobuses, motocicletas, scooters y bicicletas impulsadas parcial o totalmente por sistemas eléctricos.

En ese sentido, existen dos tipos de automotores:

 

Autos eléctricos: 

Se impulsa por la acción de uno o más motores eléctricos. Su autonomía depende de una batería que se recarga a través de enchufes; no requieren mucho mantenimiento y, como no queman combustible, no emiten gases de carbono.

 

Autos híbridos:

Se mueven por la combinación entre un motor térmico a gasolina o diésel y otro eléctrico; la batería de este último se recarga con la energía recuperada de las aceleraciones y frenadas del motor térmico.

La mayor parte del trabajo la hace la gasolina, sin embargo, la electricidad se encarga de arrancar el sistema y mantenerlo cuando no se circula a altas velocidades. Al exigirle menos esfuerzo al motor de combustión se ahorra gasolina y se contamina menos.

Este tipo de vehículos pueden o no conectarse a un enchufe.

Como siempre que algo nuevo se inserta en la sociedad, hay mitos en torno a la seguridad de los vehículos eléctricos e híbridos. Suele diseminarse el temor de que las baterías son riesgosas, sin embargo, su funcionamiento sigue estrictos protocolos de aislamiento y seguridad.

Es el equivalente a pensar que viajar en el asiento trasero de un auto convencional es un riesgo latente ya que el usuario va sentado sobre un depósito que constantemente hace combustión.

Modificar los medios de transporte es necesario para alcanzar la movilidad sostenible.

Los carros híbridos y eléctricos juegan un papel importante en el desarrollo de la movilidad sostenible.

Los retos y desafíos mundiales de la movilidad sostenible 

A finales de 2017, en la ciudad española de Cantabria anunciaron pomposamente el Plan Global de Movilidad Sostenible. Esta iniciativa tenía como eje la instalación del llamado MetroTus, un sistema de transporte similar a TransMilenio.

Después de ocho meses tuvieron que cancelarlo y aceptar que fue un rotundo fracaso. Entre otras cosas, fraccionaba la movilidad dentro de la ciudad y no estaba bien sincronizado; lo anterior alargó el tiempo de los traslados.

Entonces, el gobierno analizó por qué la medida salió mal. Concluyeron que un plan de movilidad sustentable no puede basarse solo en un sistema de transporte. Implica repensar la ciudad como concepto y hacer más eficiente el uso de vehículos desde diferentes ángulos.

Por ejemplo, diversificar los horarios de trabajo para despejar las horas pico, descentralizar los lugares de oficinas para evitar trayectos largos, impulsar el uso de electromovilidad y bicicletas; todo lo anterior se fortalece con una política de crecimiento urbano horizontal.

Ese es el reto mundial de las grandes ciudades: transformarse junto con las necesidades de desplazamiento de sus ciudadanos.

Los gobiernos tienen bastantes aspectos a favor. En primer lugar, cada vez hay más personas dispuestas a modificar sus hábitos para aportar a la sustentabilidad.

El ecosistema tecnológico también ayuda. Muchos de los viajeros citadinos a nivel mundial utilizan dispositivos móviles conectados a Internet mientras se desplazan. Eso se transforma en datos que pueden recolectarse y analizarse para desarrollar políticas públicas con soluciones reales.

Por último, la industria es más sensible que nunca a los cambios en las necesidades de sus clientes, ofreciendo respuestas más afines.

 

La movilidad sostenible como un derecho

No es solo algo que se desarrolla desde los gobiernos o una simple moda, la movilidad sostenible es un derecho. Esto impacta directamente en la calidad de vida.

Para ejemplificar basta pensar en la salud. La mala calidad del aire ocasionada por la combustión vehicular y los residuos industriales provoca alrededor de 17 mil muertes al año en Colombia (Brand, 2019).

En ese sentido, la comunidad internacional está involucrándose. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados por la ONU en 2015 invitan a los países a que, para el 2030, disminuyan sustancialmente el número de muertes y enfermedades producidas por la contaminación del aire.

Esto será posible impulsando, entre otras cosas, la electromovilidad ciudadana.

 

Movilidad sostenible en Colombia

Si bien en Colombia se están haciendo esfuerzos para fortalecer a la movilidad sostenible, todavía hay camino para andar.

Aunque aumentó la cifra de ventas de vehículos eléctricos e híbridos, mantienen poca participación. Se estima que durante los primeros 6 meses de 2019 se comercializaron alrededor de 20 mil automotores; de ese universo, los que tienen algún sistema de electromovilidad no superaron las mil unidades (Semana Sostenible, 2019)

Por parte del gobierno, fue importante la sanción de la Ley 1964, que promueve el uso de vehículos eléctricos a través de la exigencia

para la renovación de las flotas de buses de transporte público; también estimula la instalación de estaciones de carga e incentivos económicos para quienes adquieran estos automotores.

Pero dicha legislación aún requiere trabajo porque faltan beneficios específicos para los híbridos. Este tipo de automóviles son muy importantes en la transición para ir dejando la dependencia hacia los combustibles fósiles.

El reloj para mitigar los efectos provocados por el cambio climático sigue corriendo. La humanidad tiene la obligación y la oportunidad de hacer algo en pos de un planeta habitable. Definitivamente, replantearse el tipo de automóvil y su uso, es una herramienta al alcance todos.

Los retos y desafíos mundiales de la movilidad sostenible 

A finales de 2017, en la ciudad española de Cantabria anunciaron pomposamente el Plan Global de Movilidad Sostenible. Esta iniciativa tenía como eje la instalación del llamado MetroTus, un sistema de transporte similar a TransMilenio.

Después de ocho meses tuvieron que cancelarlo y aceptar que fue un rotundo fracaso. Entre otras cosas, fraccionaba la movilidad dentro de la ciudad y no estaba bien sincronizado; lo anterior alargó el tiempo de los traslados.

Entonces, el gobierno analizó por qué la medida salió mal. Concluyeron que un plan de movilidad sustentable no puede basarse solo en un sistema de transporte. Implica repensar la ciudad como concepto y hacer más eficiente el uso de vehículos desde diferentes ángulos.

Por ejemplo, diversificar los horarios de trabajo para despejar las horas pico, descentralizar los lugares de oficinas para evitar trayectos largos, impulsar el uso de electromovilidad y bicicletas; todo lo anterior se fortalece con una política de crecimiento urbano horizontal.

Ese es el reto mundial de las grandes ciudades: transformarse junto con las necesidades de desplazamiento de sus ciudadanos.

Los gobiernos tienen bastantes aspectos a favor. En primer lugar, cada vez hay más personas dispuestas a modificar sus hábitos para aportar a la sustentabilidad.

El ecosistema tecnológico también ayuda. Muchos de los viajeros citadinos a nivel mundial utilizan dispositivos móviles conectados a Internet mientras se desplazan. Eso se transforma en datos que pueden recolectarse y analizarse para desarrollar políticas públicas con soluciones reales.

Por último, la industria es más sensible que nunca a los cambios en las necesidades de sus clientes, ofreciendo respuestas más afines.

 

La movilidad sostenible como un derecho

No es solo algo que se desarrolla desde los gobiernos o una simple moda, la movilidad sostenible es un derecho. Esto impacta directamente en la calidad de vida.

Para ejemplificar basta pensar en la salud. La mala calidad del aire ocasionada por la combustión vehicular y los residuos industriales provoca alrededor de 17 mil muertes al año en Colombia (Brand, 2019).

En ese sentido, la comunidad internacional está involucrándose. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados por la ONU en 2015 invitan a los países a que, para el 2030, disminuyan sustancialmente el número de muertes y enfermedades producidas por la contaminación del aire.

Esto será posible impulsando, entre otras cosas, la electromovilidad ciudadana.

 

Movilidad sostenible en Colombia

Si bien en Colombia se están haciendo esfuerzos para fortalecer a la movilidad sostenible, todavía hay camino para andar.

Aunque aumentó la cifra de ventas de vehículos eléctricos e híbridos, mantienen poca participación. Se estima que durante los primeros 6 meses de 2019 se comercializaron alrededor de 20 mil automotores; de ese universo, los que tienen algún sistema de electromovilidad no superaron las mil unidades (Semana Sostenible, 2019)

Por parte del gobierno, fue importante la sanción de la Ley 1964, que promueve el uso de vehículos eléctricos a través de la exigencia

para la renovación de las flotas de buses de transporte público; también estimula la instalación de estaciones de carga e incentivos económicos para quienes adquieran estos automotores.

Pero dicha legislación aún requiere trabajo porque faltan beneficios específicos para los híbridos. Este tipo de automóviles son muy importantes en la transición para ir dejando la dependencia hacia los combustibles fósiles.

El reloj para mitigar los efectos provocados por el cambio climático sigue corriendo. La humanidad tiene la obligación y la oportunidad de hacer algo en pos de un planeta habitable. Definitivamente, replantearse el tipo de automóvil y su uso, es una herramienta al alcance todos.

Acerca de Ford Motor Company

Ford Motor Company es una empresa automotriz y de movilidad con base en Dearborn, Michigan. Con alrededor de 199.000 empleados y 67 plantas en todo el mundo, el negocio central de la empresa incluye el diseño, producción, comercialización, financiación y el servicio de toda la línea de autos, camiones, SUVs y vehículos eléctricos, así como también, de la línea Lincoln. Al mismo tiempo, Ford está persiguiendo de manera acentuada nuevas oportunidades a través de su plan Ford Smart Mobility para constituirse en líder respecto a conectividad, movilidad, vehículos autónomos, experiencia de cliente y big data. La empresa provee servicios financieros a través de Ford Motor Credit Company.

Por su parte, Ford Motor de Colombia cuenta con toda una infraestructura de apoyo a la marca, en las áreas de Operaciones de Venta, Servicio Técnico, Ingeniería de Producto, Repuestos, Comunicaciones, Mercadeo, Publicidad, Entrenamiento, Telecomunicaciones y Asesoría General en el área automotriz. Además, ofrece a todos los propietarios Ford un servicio de asistencia en carretera las 24 horas, y cobertura por garantía en cada uno de sus modelos. Ford brinda también una amplia cobertura gracias a su red de concesionarios, conformada hoy por 38 puntos ubicados en las principales capitales.

Integrada a la organización de Ford Grupo Norte, desde donde se coordinan las actividades de la marca en Colombia, Ecuador, Venezuela y Bolivia, Ford Motor de Colombia hace parte de la operación automotriz mundial dentro del esquema global de Ford Motor Company, cuyo objetivo es darle respaldo a sus productos y servicios, así como lograr la satisfacción total de sus clientes.

Acerca de Ford Motor Company

Ford Motor Company es una empresa automotriz y de movilidad con base en Dearborn, Michigan. Con alrededor de 199.000 empleados y 67 plantas en todo el mundo, el negocio central de la empresa incluye el diseño, producción, comercialización, financiación y el servicio de toda la línea de autos, camiones, SUVs y vehículos eléctricos, así como también, de la línea Lincoln. Al mismo tiempo, Ford está persiguiendo de manera acentuada nuevas oportunidades a través de su plan Ford Smart Mobility para constituirse en líder respecto a conectividad, movilidad, vehículos autónomos, experiencia de cliente y big data. La empresa provee servicios financieros a través de Ford Motor Credit Company.

Por su parte, Ford Motor de Colombia cuenta con toda una infraestructura de apoyo a la marca, en las áreas de Operaciones de Venta, Servicio Técnico, Ingeniería de Producto, Repuestos, Comunicaciones, Mercadeo, Publicidad, Entrenamiento, Telecomunicaciones y Asesoría General en el área automotriz. Además, ofrece a todos los propietarios Ford un servicio de asistencia en carretera las 24 horas, y cobertura por garantía en cada uno de sus modelos. Ford brinda también una amplia cobertura gracias a su red de concesionarios, conformada hoy por 38 puntos ubicados en las principales capitales.

Integrada a la organización de Ford Grupo Norte, desde donde se coordinan las actividades de la marca en Colombia, Ecuador, Venezuela y Bolivia, Ford Motor de Colombia hace parte de la operación automotriz mundial dentro del esquema global de Ford Motor Company, cuyo objetivo es darle respaldo a sus productos y servicios, así como lograr la satisfacción total de sus clientes.

Top